BARCELONA: Rayo de luz que iluminó mi vida

La primera vez en mi vida que aterricé en Barcelona iba muy nerviosa pero llevaba mi baúl cargado de esperanza. No se trataba de ningún viaje de placer. Llevaba meses investigando y buscando un hospital dónde pudieran solucionar mis serios problemas de salud.

Me dirigía al Hospital Clínico (lugar que hoy considero mi casa). Encontré allí lo que hasta el momento no había conseguido hallar: profesionalidad, buen trato, humanidad y mucho, mucho cariño. Por fin mis esfuerzos se veían recompensados, se abrían para mí las puertas de una nueva esperanza de vida.

A día de hoy (2 años después), poseo una gran familia de amigos (dentro y fuera del hospital), a los que quiero y de los que disfruto.

Por todo ello y porque Barcelona ejerce en mi una extraña y maravillosa sensación de paz, sosiego y alegría, en septiembre del 2007 escribí un poema titulado “Jarras de azar” que narra toda la miscelánea de sentimientos que despierta en mi esta fascinante ciudad. Al final del poema hago referencia a mis sueños de enfundarme en una vistosa bata de cola y lucirla al compás de las notas que amorosamente brotan de mi garganta para esta ciudad, que ya forma parte de mí, que se llama Barcelona.

DICE ASI:

Y en mis sueños yo presiento

que algún día, no muy lejano quizá,

te haré vibrar con mi canto,

te haré danzar con mi son,

te entregaré mis adentros,

te embelesaré con mi voz.

MAR CORRAL